La reserva de efectivo, también conocida como colchón de liquidez o colchón de seguridad, es una cantidad que el inversor debe tener disponible y no invertida para hacer frente a eventos imprevistos como por ejemplo una avería del coche o un gasto médico relevante.

Esta reserva para emergencias permite que cuando haya que hacer frente a gastos imprevistos no sea necesario pedir un préstamo o recurrir a los fondos que tengamos invertidos.
¿De qué cantidad estamos hablando? Depende de las circunstancias personales de cada uno. Como mínimo tres veces sus ingresos mensuales aunque lo recomendable sería el equivalente a un año de sus ingresos.
Es lo primero que debe construir un inversor. Si en alguna ocasión disminuye porque hay que utilizarlo en un imprevisto tendrá que reponerlo cuanto antes.
No es necesario que espere a tener toda su reserva de efectivo para comenzar a invertir. Puede hacer las dos cosas a la vez pero asegurándose de dar prioridad a este colchón.

