Es una estrategia de inversión sencilla que consiste en reservar una cantidad fija de dinero para invertirla periódicamente, todas las semanas, meses, trimestres, independientemente de si el mercado sube o baja. Con ello tratamos de evitar comprar en momentos de euforia y vender en momentos de pánico.
Con esta estrategia, que en inglés se denomina Dollar Cost Averaging, podemos olvidarnos de lo que haga el mercado y controlar mejor nuestras emociones sabiendo que seguimos un plan determinado.
También nos aseguramos de comprar en los mejores momentos, es decir, cuando la bolsa cae y el precio de las acciones o de las participaciones de los fondos es menor. Pero también compraremos cuando la bolsa esté cara…
Es un buen método que fomenta el ahorro y la inversión constante y disciplinada, aunque en los mercados financieros no hay nada garantizado. Y en cuanto a «teorías», tampoco debemos dar nada por seguro: en este artículo de Morningstar se defiende que la estrategia de invertir de golpe una gran suma de dinero puede ser menos arriesgada que hacerlo mediante aportaciones periódicas.

