En esta sección se presentan algunas técnicas y herramientas analíticas para evaluar compañías. Hay que tener en cuenta que en la evaluación de una compañía el analista debe realizar comparativas, tanto con otras compañías de su sector como con el rendimiento de la empresa a lo largo del tiempo.
Análisis de ratios financieros
Los ratios financieros se clasifican en las siguientes categorías:
Ratios de actividad. Miden la eficiencia de la compañía en sus actividades diarias: pedidos, gestión de inventarios, etc.
Ratios de liquidez. Miden la capacidad de la compañía para atender sus obligaciones financieras a corto plazo.
Ratios de solvencia. Miden la capacidad de la compañía para afrontar sus obligaciones financieras a largo plazo. Dentro de esta categoría existen dos tipos: ratios de apalancamiento y ratios de deuda a largo plazo.
Ratios de rentabilidad. Miden la capacidad de generar beneficios de los recursos (activos) de la compañía.
Ratios de valoración. Miden la cantidad de un activo o flujo (por ejemplo, las ganancias) asociada con la propiedad de un derecho específico (por ejemplo, una acción o la propiedad de la empresa).
Estas categorías no son excluyentes ya que algunos ratios son útiles para medir múltiple aspectos de la empresa. Por ejemplo, un ratio de actividad que mide la rapidez con que la compañía recibe pagos es también útil para valorar la liquidez pues los ingresos aumentan el efectivo. También algunos ratios de rentabilidad reflejan la eficiencia operativa de la empresa.

